Un equipo de Campeones

Corría el mes de Mayo cuando todo Madrid vibraba con el Atléti y su gran gesta de derrotar al poderoso Bayern de Múnich, en su propio estadio y sufriendo como sólo nosotros sabemos hacer.

Desde entonces, han pasado cosas inverosímiles, desde ver a una rácana Portugal  relevar a España como campeona de Europa, hasta ver como se pagaban 120 millones por Pogba o 94 por Higuaín.

Pero sin lugar a dudas, lo más rocambolesco se está viviendo en las últimas semanas,  con la batalla que hay entre atléticos y “atléticos”, como si del Bernabéu se tratase y fuésemos los típicos madridistas.

Apenas 4 meses después de alcanzar nuestra 3ª final de Champions y con el lema “Nunca dejes de Creer” por bandera, muchísimos aficionados rojiblancos están pidiendo la cabeza del Cholo, cuestionando su conocimiento futbolístico y su personalidad (llamándole cobarde), e incluso he llegado a leer el deseo de alguno de que se produzca una lesión en alguno de nuestros jugadores para que no pueda vestir de corto más en lo que queda de temporada… Y sí, todo esto por dos empates ante dos recién ascendidos.

Puedo llegar a entender que la gente esté defraudada por la obtención de dichos resultados, pues yo mismo lo estoy.

Puedo comprender que la afición esperase algún fichaje que generase más ilusión, pues yo mismo también confiaba en que se produjese.

Incluso, puedo llegar a entender que la gente critique el sistema o las alineaciones del Cholo en los dos primeros partidos ligueros, pues yo mismo no las entendí.

Pero, jamás se puede dudar de este equipo, de este cuerpo técnico y muchísimo menos de este entrenador, que de lo único que es culpable es de llevarnos a la gloria y al prestigio a nivel nacional e internacional y colocar nuestro equipo en boca de todos, tal y como era antaño.

En mi opinión, es incoherente el trato que están recibiendo tanto jugadores como cuerpo técnico y eso me lleva a pensar que, por desgracia, los atléticos nos estamos dividiendo en los atléticos de verdad, los que somos colchoneros desde que éramos tiernos bebes, los que lo llevamos en la venas eso de ser colchonero y sufridor; y por otro lado, los atléticos más recientes, aquellos que se enfundaron la camiseta tras el legendario cabezazo de Godín para darnos la Liga en 2014 y se la quitaron tras Lisboa, para este año volvérsela a poner, cuando la misma plantilla de ahora, dejaba fuera de la Champions al Barcelona o el Bayern de Múnich.

Yo no recuerdo que esto pasase en los años malos viendo a jugadores de la talla de Pato Sosa, Colsa, Sinama Pongolle, capitaneados por los Manzano,  Javier Aguirre o Bianchi de turno.  Al contrario, toda la afición apoyaba siempre al equipo incondicionalmente, incluso cuando no había motivos para ello.

Por esta razón, todos los escépticos del cholismo actualmente deben dejar esta actitud autodestructiva contra el equipo, puesto que lo único que se genera es más presión para los jugadores y menos motivos para que uno de los mejores entrenadores del mundo (en mi opinión el mejor) deje de considerar el Calderón su casa y nosotros su familia.

Dicho esto y aunque yo no soy nada partidario del parón de selecciones, creo que éste nos ha venido bien para calmar los ánimos y que jugadores importantes de la plantilla vayan cogiendo ritmo y forma, como ha sido el caso de Griezmann, Carrasco o Koke, que han hecho un buen papel con sus equipos nacionales.

Éste sábado, en el horario Premium de Javier Tebas, frente a un rival complicado y exigente como es el Celta de Vigo de Berizzo, creo que vamos a dar la campanada y empezar nuestro ascenso para cerrar un año histórico y despedir a nuestro Vicente Calderón como se merece, con títulos.

 

Si se cree y se trabaja se puede.

PD: Incluido Cerci.

 

 

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