REQUIEM POR TI, NUESTRO HOGAR

Este año todo se acaba, todo termina, nuestro templo se apaga. Son miles los sentimientos que afloran, millones los recuerdos que se me vienen a la cabeza. Pensar que no te volveré a ver se me hace difícil de creer.

Estadio Vicente Calderón, hogar de nuestros sueños

Desde que era un bebé te conozco, he crecido a tu lado, y la verdad, en tu césped siempre pensé que esparcirian mis cenizas, pero no podrá ser. Te nos has hecho mayor, y en ti siempre quedarán todos esos momentos imborrables de la historia de nuestro amado club. En tu memoría quedarán los recuerdos que llenan nuestras vitrinas, Ligas, Copas o Europa League, incluso esos maravillosos Villa de Madrid que algunos, a los cuales no quiero nombrar, nos han quitado desde hace ya demasiados años.

Has sido tanto para nosotros…tu eres nuestro segundo hogar, incluso nos has dado una segunda familia, la Colchonera, fiel y apasionada como ninguna. Tu lates por nosotros, porque aunque sean nuestras voces las que se escuchan, tu fuerza es la que hace que se oigan más y más fuerte, llegando incluso a ese tercer anfiteatro querido donde todos tenemos algún familiar que disfruto de ti antes que nosotros mismos. Puede haber catedrales o teatros de los sueños, pero tu eres el templo, un templo que cada vez que un atletico pisa siente algo por dentro, emoción de estar dentro de una parte de nosotros y de estar con sus iguales, esos benditos locos que no dejamos de soñar. Desde Garate a Griezmann, desde Luis al Cholo, desde mi abuelo a mi, todos hemos tenido el gran honor de conocerte amado santuario, todos hemos sentido por ti.

Con la Intercontinental lloraste, con el doblete vibraste, y con nuestros guerreros sueñas. El corazón del mundo rojiblanco se apaga, pero no sin antes un último arreon, este año debe ir por ti, este año moriremos en las gradas más que nunca, porque tú te mereces una despedida a lo grande, tu te mereces ver lo que te queda, la Champions que siempre se te ha resistido poder ver en tus vitrinas, y entre todos lucharemos por ello, de eso no tengas dudas.

Me pongo melancólico viéndote desde la distancia, desde la televisión, y te siento como si un dia más de esos veinte años que he pasado a tu lado fuera. Te añoro, te echo de menos, mucho, pero antes de tu despedida te volveré a ver, te lo prometo. La vida sigue, peinetas vendrán, pero como tú querido, como tú jamás habrá dos. Porque a tu lado he llorado y reído, he gritado y cantado, porque sin ti el Atléti no será lo mismo. Tranquilo, que jamás te olvidaremos, siempre te tendremos en nuestra cabeza, siempre entonaremos el “yo me voy al Manzanares, al estadio Vicente Calderón”,  y es que a ti acudimos a millares, los que siempre hemos gustado de un fútbol de emoción, emoción y dolor que siento al verte morir. Tu alma siempre quedará en nosotros, tu nos haces más fuerte, tu nos haces soñar.

Pd: En recuerdo de Don Vicente Calderón Pérez-Cavada y todos aquellos que lucharon por ti.

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