LA VECINA DEL CUARTO

La escultural vecina del 4ºB nos tiene encandilados. Cada vez que nos la encontramos en el ascensor y nos sonríe, nos seduce más. El drama se produce cuando nos enteramos que se muda a las afueras. Entonces nos damos cuenta que estamos enamorados.

Tras casi 50 derbis en el Calderón, el Atleti también se marcha a las afueras, pero a diferencia de la vecina, nosotros ya le habíamos declarado nuestro amor y, por tanto, podremos irnos a vivir con el Atleti a su nueva casa. Eso es cierto, pero los derbis no serán lo mismo lejos de la ribera del Manzanares, porque no debemos olvidar, como dijo Sabina, que “el Calderón es mi casa”. Aunque sabemos que antes de la vecina del cuarto nos enamoramos de nuestra compañera de pupitre, y que antes del Calderón hubo un Metropolitano, “donde lloraba mi abuelo con mi papá de la mano” (Sabina dixit).

Gracias al Cholo y a la última generación de futbolistas afrontamos el último derbi con la cabeza muy alta, teniendo aún en la memoria el 4-0 de la temporada 2014-2015, la chilena de Saúl y la mirada perdida de Casillas. Antes de esta última etapa teníamos que soportar la condescendiente mirada de nuestros compañeros de trabajo al día siguiente del derbi, con esos ojos que decían: “se busca rival digno para derbi decente”. A fuerza de ser justos, durante estos 50 años ha habido de todo, victorias, derrotas, pero sobre todo pasión y ganas de ganar a nuestro vecino del ático, que por el hecho de tener un dúplex e ir de guapín, se creía con derecho a ligarse a la vecina del 4º. Desde el primer derbi en el Calderón (16 de abril de 1967 con empate a uno ) ha habido derrotas sangrantes, como el 1-4 de la liga 2011-2012, con un hattrick de Cristiano Ronaldo que mandó dos obuses contra la portería de Courtois, uno de ellos desde Las Rozas. También hubo victorias épicas, entre las que destaca el 3-1 de 1980, con goles de Quique, Rubén Cano y Dirceu. Como no, historias curiosas, como el obsequio a los socios de un reloj por parte de Jesús Gil, supuestamente con la indemnización por el frustrado fichaje de Fernando Hierro, con la frase “Regalo de D. Ramón” (Ramón Mendoza, entonces presidente del Real Madrid). En cualquier caso, sufrimiento y orgullo. Siempre recordaremos la frase del anuncio del Atlético “Uniendo Culturas”, realizado por la agencia Sra. Rushmore, en el que un socio suramericano afirmaba: “te sientes grande en esa cancha”.

De Griezmann, Gameiro y compañía depende como será nuestro último recuerdo de un derbi en el Calderón.

JOSEMA ESCUDERO.

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