Escondan la mano antes de arrojar la piedra.

Tras una dolorosa y bochornosa derrota, el victimismo y la sin razón entro en la cabeza de muchos atléticos, quienes criticaron a todos los jugadores, cuerpo técnico y directiva por lo que habían hecho. Quizás yo puedo incluirme en ese grupo de personas que entramos en catastrofismo, pero hoy, parándome a pensarlo lentamente, he comprendido donde estamos y de donde venimos, y pensando en ello me he dado cuenta que no tenemos que criticar, sino dar las gracias.

Porque pese a tener una plaga de lesiones, tanto en defensa como en el centro del campo, hemos conseguido plantarnos entre los cuatro mejores equipos de Europa, cosa que muchos otros equipos, que por historia son más grande o tienen una mayor repercusión no han logrado. Todo ello se suma a la sanción FIFA que nos ha impedido reforzarnos en el mercado invernal con algún que otro jugador que pudiese ser recambio de jugadores que han denotado un gran cansancio, como Gabi o Koke.

Pero pesé a todo lo que teníamos a nuestra contra, por tercera vez en cuatro años hemos conseguido estar entre los cuatro mejores equipos en Europa, y eso dice mucho de nosotros, puesto que pocos equipos son capaces de lograrlo.

Por eso mismo, hoy en vez de pararme a insultar, increpar o criticar a los jugadores del Atlético de Madrid, mi tan amado equipo, voy a dedicarme a darles las gracias a todos y cada uno de ellos.

Gracias a nuestros dos porteros, Jan Oblak y Miguel Ángel Moyá, quienes, parada a parada, salida a salida, mano a mano, habéis vuelto a hacer que el Atlético sea un equipo temido en Europa y la envidia de muchos otros clubes, puesto que tener dos porteros de talla mundial no es nada fácil.

Gracias a Juanfran, Vrsaljko, Godín, Lucas, Savic, Gimenez y Filipe. Para mi todos juntos formáis la mejor linea defensiva de toda Europa, habéis pasado a la historia del club de mis amores gracias a vuestro coraje y pundonor a la hora de pelear cualquier balón, formando año tras año la defensa menos impenetrable de Europa e incluso me atrevería a decir del mundo.

Gracias a Gabi, Saúl, Koke y Torres los canteranos que han peleado contra las adversidades por un mismo sueño, y que gracias en gran parte a su sentimiento colchonero, han hecho realidad el sueño de una afición, ver como su equipo se ha convertido en uno de los mejores equipos de Europa año tras año.

También dar las gracias a Carrasco, Gameiro y Correa, sin olvidarme de ninguno, por marcar las diferencias, ser determinantes en muchos partidos, aportar cosas diferentes al juego, dar frescura, calidad, coraje y, sobre todo, gracias por luchar. Porque siendo delanteros o extremos, pocos se comprometen tanto y dejan de preocuparse de sus tareas ofensivas para centrarse en ayudar al equipo en tareas defensivas.

Y como no, Griezmann, sin duda el mejor jugador que ha vestido esta camiseta y este escudo en los últimos años, dejandose el alma en cada partido, y sobre todo demostrando que a parte de ser uno de los mejores jugadores del mundo, es sin duda el mejor compañero, como ayer se pudo apreciar en la carrera que se pego en el minuto 75 detrás de un recién entrado Marco Asensio para recuperar un balón.

Dar las gracias a los que esta campaña han contado con pocos minutos, como Thomas, Gaitán, Augusto o Tiago, ya sea bien por lesiones o por decisiones técnicas. Y todo ello sin rechistar, aportando cuando entraban, dejandose la piel como el que lo hace habitualmente, provocando así un gran ambiente dentro del vestuario, de compañerismo y amistad.

Y por ultimo, pero para nada menos importante, dar las gracias al cuerpo tecnico, desde Diego Pablo Simeone y el Mono Burgos, hasta el Profe Ortega y demás preparadores. Porque han vuelto a realizar un trabajo encomiable, volviendo a estructurar un bloque unido y fuerte, y han vuelto a poner al Atlético de Madrid donde se merece estar.

Ante todos vosotros me tengo que quitar el sombrero, y ojala todas las campañas que yo hubiese visto con mis propios ojos, hubiesen sido tan “malas” como esta, porque hace apenas 9 años ni siquiera entrabamos en UEFA, y ahora estamos en lo más alto del fútbol europeo.

Somos el Atleti, y nunca nos rendimos, siempre combatimos. Despidamos el Calderón con la cabeza alta y peleando por la eliminatoria por muy perdida que parezca.

Y por ultimo, solo esta permitido agachar la cabeza para besar el escudo, después levantela más erguida que nunca. Hay que estar orgullosos de ser aficionados del Atlético de Madrid.

 

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