La primera gran remontada europea: UCL 70/71 Atlético de Madrid 3-0 Cagliari.

Ya que parece que solo son otros los que viven las grandes noches europeas e inolvidables gestas, y son los únicos que se creen saber remontar (ya sea ayudados por el espíritu de un tal Juanito y de la ouija, de algún que otro modélico periodista y tertuliano, o incluso del que va de amarillo e imparte “justicia” entre los 22 futbolistas), veamos cómo fue una de las remontadas europeas más importantes, sino la que más, vivida en nuestro querido Vicente Calderón.

El Atleti llegaba a aquel partido con un resultado adverso tras perder en el recién estrenado estadio Sant´Elia por 2-1. Sabiendo de la importancia de aquella eliminatoria para el club, la plantilla hizo un gran llamamiento a la afición, y esta, como no podía ser de otra manera, respondió: 50000 espectadores llenaron las gradas del reciente estadio. Pero como es evidente, el público no bastaba, hacía falta también el juego del equipo. Ese día Marcel Domingo salió de inicio con: Rodri, Melo, Martínez Jayo, Calleja, Adelardo, Iglesias, Ufarte, LUIS ARAGONÉS (perdonénme esas mayúsculas pero creo que se las merece), Gárate, Irureta y Alberto. Un once ofensivo aquel debido al resultado desfavorable de la ida.




El conjunto colchonero comenzó el encuentro como acostumbra, apretando en la presión y mordiendo en cada disputa para así igualar la eliminatoria lo antes posible. Sin embargo, el Cagliari, como buen equipo italiano, sabía defenderse con el más puro catenaccio. La noche se antojaba difícil hasta que apareció el de siempre: Don Luis Aragonés. Tras una serie de acometidas por parte del Atleti, quedó un balón suelto en el punto de penalti y el de Hortaleza le pegó co

n una serenidad pasmosa y con el exterior, dirigiéndola a la cepa del palo cuando el reloj marcaba ya la media hora de juego. 1-0 y el equipo se metía en la eliminatoria. El 2-0 tendría que esperar ya al minuto 74, donde otra vez, Luis Aragonés convertiría desde el punto fatídico. Fue entonces cuando la squadra italiana se vino arriba y pudo igualar la contienda en un par de ocasiones que fueron resueltas de maravilla por Rodri. Ya en el 89 y con todos los italianos arriba, Gárate se recorrió la mitad del verde en un contrataque de libro para dejarle el Hat-trick en bandeja a Luis Aragonés. La eliminatoria quedaba pues vista para sentencia y el público estaría de fiesta lo que quedaba de encuentro.




Como he leído en algún sitio, y supongo que será común para todos los atléticos, mientras mi cabeza y la razón me dicen que el miércoles a las 9 me vaya al gimnasio para no sufrir, mi corazón me ordena que no, que me quede en casa y lo vea porque todavía queda una última noche mágica en el Calderón. Haré caso al segundo por miedo a arrepentirme después (y por pereza).

 

Pd: Yo solo digo que el Cagliari también iba de blanco…

Josema Escudero.

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