Pase lo que pase

Dentro de escasos días, el Atlético de Madrid se enfrentará a un reto que para muchos intelectuales del fútbol moderno es imposible, pero su afición tiene ganas, sueños y ambiciones respecto a ese reto tan imposible. Tenemos ganas de demostrar lo que realmente somos y a lo que realmente podemos aspirar, pero eso es imposible de conseguir sin el animo unánime de toda la afición, que se tendrá que dejar la piel para transmitir a los jugadores lo que ya se les transmitió en el partido ante el Éibar, que pase lo que pase, en las buenas y en las malas, estaremos a su lado, porque visten la camiseta y el escudo que nosotros amamos, y mientras luchen y se sacrifiquen por ella, nosotros les apoyaremos.

El escenario será el mejor para poder lograr una remontada épica, el Vicente Calderón, un estadio capaz de ver sucumbir a equipos de talla mundial, como Bayern o Barça, ver sufrir a campeones de Europa y ver golear a uno de ellos, como en el 4-0 al vigente campeón de la Champions, que precisamente es nuestro rival este miércoles.




Cerca de 50.000 aficionados se dejarán la piel, la voz y el alma en el interior del estadio de la Rivera del Manzanares para llevar en volandas a un equipo que lo necesitará para tener alguna opción sería de clasificarse. Pero lejos de ahí, el equipo se tiene que sentir arropado desde su salida del hotel de concentración hasta su llegada al estadio, como nunca antes se han visto.

Y es que hay que despedir como se merece a nuestro tan querido estadio, que vivirá su ultima noche europea en sus largos 50 años de vida rojiblanca, y que mejor hacerlo ganando al máximo rival y, a ser posible, apeandoles de la máxima competición europea. Porque en el fútbol no hay imposibles, y peores cosas se han remontado, equipos que parecían favoritos a pelear por descensos en ligas han acabado ganandolas, o equipos que se veían con pie y medio en la siguiente ronda han acabado remontados y eliminados finalmente pesé a lo abultado del Calderón.

Precisamente, la competición donde más se ven ese tipo de remontadas y hazañas épicas es en la Champions League. Pensando en una remontada épica se me viene a la cabeza el milagro de Estambul, donde un Milán arrolló en la primera parte de la final a un joven Liverpool endosandole un 3-0 al descanso, y tras este, el conjunto ingles se sobrepuso al golpe inicial y acabo empatando el partido y llevandole a los penaltis, donde acabo ganando la “orejona”,

Por eso creo que es hora de que el Calderón pase a la historia de Europa, por ser el primer estadio donde al Real Madrid se le elimina tras haber ganado en su estadio por 3-0. Que pase a ser una de las proezas más grandes de la historia del fútbol, porque nuestro club se lo merece, y nuestra afición más, pero si alguien se merece pasar a la historia es el Vicente Calderón, donde nosotros hemos vivido tantas alegrías y tantas tristezas juntos, y que en su ultimo año tiene que acabar siendo aún más histórico.




Despidamos el Calderón a lo grande, triunfemos como sabemos y defendamos con orgullo nuestra camiseta. Como bien decía el tifo del otro día, nosotros combatimos y nos levantamos. Somos un equipo capaz de todo, y por eso no nos asusta el reto que tenemos por delante, sino que nos motiva. Por eso, pase lo que pase, perdáis o ganéis, nosotros estaremos ahí con vosotros jugadores, animándoos hasta el final, porque si morís nosotros lo haremos con vosotros. Y eso es lo que nunca podrán entender otros, que en las buenas y en las malas estamos y estaremos siempre. 

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